Por: Tony S. Gutiérrez
Regresé a mi habitación después de beber poco más de seis cervezas y no recuerdo cuantos cigarros, no estoy ni cercanamente adormecido cuando recuerdo tener una reseña aún a medio iniciar. Hoy toca viajar al 2002 para escuchar “Salvajismo”, de 60 Tigres.
Un EP que suena a los años que ya no son, dice las palabras que ya se han pronunciado y nos regala un baile de otra época, sin embargo es una entrega fiel a su trabajo y que puede servir como una vista al pasado de una forma cálida.
“Salvajismo” inició con algunas sesiones de peloteo de ideas entre Polo y Alejandro Lozano, en casa de este último, desde tempranas horas del día. Las ideas saldrían de ambos músicos, hecho que se refleja incluso en los créditos donde aparecen todas las canciones como creaciones de 60 Tigres.
Abre “Humo Credo”, una especie de reflexión sobre vivir con conciencia en el presente y dejar atrás el resentimiento agradeciendo lo que llega. Esta temática continuará durante todas las canciones como una especie de elemento de conexión en la obra completa.
El sonido se mueve entre el pop electrónico y algunos tintes de lo que se le llamaba “indie rock”, predominante de la época. En realidad encuentro un poco injusto citar a otras bandas para referirse al sonido de esta entrega, la producción es una fiel muestra de los años en los que sería lanzado, más que bien ejecutado logrando canciones sólidas y bailables a la vez.
A partir de “Corre” encontraremos ese sonido más pop que sería el sello de este registro sonoro, en lo que parece haber sido la intención desde el inicio cuando en “La Cura” menciona sentir una especie de paz al ver a ellas bailar y sonreír (que imagino hace referencia a sus hijas y pareja).
Mi único problema es que los temas comparten tantos elementos sonoros en común que por momentos pueden llegar a confundirse o dar la sensación que seguimos aún en la misma canción, pero esto toma sentido al tomar en cuenta su duración total.
Sin duda mi canción favorita es “Humo Credo”, seguida por “Dime la Verdad” y “Fresco”. Solo queda por resaltar la capacidad de la banda para encerrar en seis canciones una temática, que si bien no llega a ser un disco conceptual, sí mantiene una congruencia de track por track.
Son las cinco de la tarde de un lunes, miro por la venta del café en el que me encuentro mientras termino esta reseña. Había pasado el fresco medio día caminando por las calles del centro en la búsqueda por un sketchbook que justo abro para ponerme a dibujar casi de forma hipnótica, regreso “Humo Credo” probablemente por quinta vez.
